Argentina se sumó a la huelga mundial por el clima con movilizaciones en 30 ciudades

Tech & más
Lectura

“No hay planeta B”, “El clima no puede esperar”, “El agua vale más que el oro”. Con estas y otras consignas cientos de jóvenes se movilizaron ayer en la Ciudad de Buenos Aires y en una decena de ciudades de todo el país para reclamar medidas urgentes contra la crisis climática. La marcha arrancó por Avenida de Mayo desde Casa Rosada hasta el Congreso y fue convocada por un amplio grupo de ONGs y movimientos inorgánicos, como Jóvenes por el Clima. Alianza por el Clima y Fridays for Future. Argentina se sumó así a la histórica huelga mundial por el clima de la que participaron miles de personas de las principales ciudades del mundo.

Las movilizaciones son el broche a una semana de protestas que comenzó con la celebración en Nueva York de la Cumbre del Clima convocada por la ONU para pedir a los países que aumenten sus compromisos para reducir las emisiones de CO2 vinculadas al aumento de temperaturas. Durante la cumbre la activista sueca Greta Thunberg hizo un fuerte discurso: “La gente se está muriendo. Ecosistemas enteros están colapsando. Estamos en el comienzo de una extinción masiva. Y de lo único que pueden hablar es de dinero y cuentos de hadas de crecimiento económico eterno. ¿Cómo se atreven?”. Ayer protagonizó un nuevo acto de protesta en Montreal, Canadá.

El miércoles se presentó, además, un nuevo informe preparado por Panel Internacional para el Cambio Climático (IPCC) que puso el foco en el efecto del calentamiento global sobre el nivel y la vida de los océanos.

En ese marco, ayer Argentina sumó fuerzas con las recientes protestas globales sobre esta temática y se concretó en una amplia marcha popular convocada por varios movimientos de base que han crecido en forma simultánea a los de otros países. Justamente, Gastón Tenembaum –uno de los fundadores de la sede local de Jóvenes por el Clima– le dijo a PERFIL que “desde nuestro movimiento impulsamos dos reclamos. Lo más importante es que el Estado argentino de una vez por todas se dé por aludido sobre los temas ambientales”. Y agregó: “Queremos que los temas ecológicos en general entren en la agenda política de una vez, porque realmente no figuran en las prioridades de los partidos políticos con aspiraciones de llegar al gobierno. Además, también buscamos que se asienten en la conciencia cotidiana de todas las personas, de manera de poder masificar este movimiento”.

Por su parte, Stephanie Cabovianco, integrante del Movimiento de Jóvenes frente al Cambio Climático Aclimatando, le explicó a este diario que “hoy nuestro objetivo central en Argentina pasa por pedirles a los políticos que aceleren la transición hacia el uso de energías renovables. Y que dejen de insistir en explotar yacimientos de combustibles fósiles como Vaca Muerta, cuyo consumo genera un aumento directo en la emisión de gases de efecto invernadero que aceleran todavía más el cambio climático”.

Cabovianco también destacó que otra de las reivindicaciones implica un cambio sustancial en la forma de producir alimentos. “Proponemos dejar de consumir productos cárnicos ya que está demostrado por la ciencia que la ganadería intensiva no solo contribuye al calentamiento global, sino que también estimula la tala de bosques y el consumo excesivo de agua potable”. Según Cabovianco, “si consumimos preferentemente alimentos de origen vegetal es posible disminuir fuertemente el uso de agua, conservar más y mejor los bosques, disminuir la deforestación y reducir el uso de agroquímicos”.

“Los científicos coinciden en que nos quedan pocos años, menos de una década, para que el mundo instrumente los cambios imprescindibles para que podamos tener garantizada la habitabilidad de la Tierra. Ya no queda tiempo para perder”, concluyó.

Inventario de glaciares

Mientras el reclamo de ambientalistas le daba la espalda a la Casa Rosada, el rabino Sergio Bergman, secretario de Medio Ambiente, presentó una nueva edición del “Informe del estado del ambiente” y el “Atlas de glaciares”. En el acto el funcionario destacó que se triplicaron las áreas marinas protegidas y se sumaron seis nuevos parques y reservas terrestres. “Pasamos de 4.292.973 hectáreas en 2016 a 14.718.421 protegidas en 2018”, dijo. En declaraciones a la prensa, Bergman señaló que le da a la Argentina “una puntuación de 8”, en referencia a “la lucha del país contra el cambio climático”. El funcionario presentó, además, el primer “Inventario Nacional de Glaciares” y aseveró que “Argentina cuenta con 16.968 cuerpos de hielo que ocupan 8.484 km2. Y más del 80% de la superficie de los glaciares andinos del país se encuentra ubicada en áreas naturales protegidas”.